Cuando nos ganamos la cuenta no nos imaginamos lo inspirador que sería trabajar para el Banco. Bueno, en realidad para miles de microempresarios que han puesto su esperanza y sus ahorros en su negocio. Por eso cada solicitud que trabajamos tiene un pedazo de nuestro corazón. No había presupuesto, pero sí un recurso enorme: los clientes del Banco.

Así que invitamos a don Henry a que fuera el actor del comercial y llamamos a muchos otros clientes para que nos prestaran la fachada de sus negocios y claro, la mayoría nos dijeron ¡sí! Bueno, en realidad casi todas las piezas que trabajamos para Bancamía muestran a sus clientes: los afiches de las oficinas, los almanaques, los pendones, los avisos de prensa, etc.
También les compartimos algunas cuñas de radio, pero en este caso no son las voces de los clientes, aunque si las hubiéramos grabado con ellos seguro habrían quedado muy bien.